Odisea
Poeta recién llegado
En el abismo
no hay un secreto,
más que piel y sangre,
sin huellas en tu sombra
nadie puede seguirte
Sin dioses donde confesarte,
debes ser solo un humano
transitando las horas contadas,
bajo la etérea luna
de un septiembre taciturno.
Tu cuerpo somnoliento
que aún no ha despertado,
de mis caricias
se ha perdido una vida
que la amaba con sentimiento.
no hay un secreto,
más que piel y sangre,
sin huellas en tu sombra
nadie puede seguirte
Sin dioses donde confesarte,
debes ser solo un humano
transitando las horas contadas,
bajo la etérea luna
de un septiembre taciturno.
Tu cuerpo somnoliento
que aún no ha despertado,
de mis caricias
se ha perdido una vida
que la amaba con sentimiento.