IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se clavan mis deseos en mi piel,
se me desangra la vida,
la huida constante,
la sombra perdida de mi muerte,
entre dolores punzantes
mi lengua pronuncia sus sueños,
entre dueños de piedra,
e ilusiones petrificadas,
la agonía se vuelve día,
y cada día, infierno,
avisto en el cielo un color diferente,
que con extrañeza desciende
y enlentece al tiempo,
tanto,
que los mares nunca más oscilarán,
no duda la humanidad
en presenciar tal milagro,
la esencia de algo macabro perturba
el nuevo atardecer, la nueva noche,
de entre las negras nubes,
tormentas anuncian un inmenso diluvio,
fluyen en sus cauces como debe de ser,
cuerpos de lúgubre sentir,
pariendo enfermedades parasitarias,
llegan las nuevas vidas
a las fuentes de una nueva eternidad,
se rige el tiempo
por las leyes del viento,
cimientos que se quiebran,
construiremos nuestra fortuna,
para que caiga una vez más.
se me desangra la vida,
la huida constante,
la sombra perdida de mi muerte,
entre dolores punzantes
mi lengua pronuncia sus sueños,
entre dueños de piedra,
e ilusiones petrificadas,
la agonía se vuelve día,
y cada día, infierno,
avisto en el cielo un color diferente,
que con extrañeza desciende
y enlentece al tiempo,
tanto,
que los mares nunca más oscilarán,
no duda la humanidad
en presenciar tal milagro,
la esencia de algo macabro perturba
el nuevo atardecer, la nueva noche,
de entre las negras nubes,
tormentas anuncian un inmenso diluvio,
fluyen en sus cauces como debe de ser,
cuerpos de lúgubre sentir,
pariendo enfermedades parasitarias,
llegan las nuevas vidas
a las fuentes de una nueva eternidad,
se rige el tiempo
por las leyes del viento,
cimientos que se quiebran,
construiremos nuestra fortuna,
para que caiga una vez más.