Naturu3
Poeta fiel al portal
Era un particular día agitado en un centro comercial; no importa de qué barrio de la capital. Algún lector suspicaz ya pensará cual podría ser
Los habitantes llenos de privilegios en barrios privados, dormían en sábanas egipcias de 8 hilos, reconfortantemente pesadas.
Ciertos modelos incluían una memoria de 1G con su música preferida programada y con movimientos de mecedora para la gente muy estresada (¿quién no lo está?).
Esta era horrible; la habitaba una señora sosa y banal con sus ácaros pesar de una pulcritud obsesiva.
La dama en cuestión no tenía ningún arrebato de vida, ni de violencia, ni de drogas ilegales. Su mayor transgreción era fumar algún cigarrito en momentos de ocio (todos).
Una mañana se levantó, se duchó y bebió sus hojas de té verde.
Usaba un shampoo carísimo, que le dejaba hermoso el cabello; sólo para eso, para dejárselo.
Salió del baño fragante y pidiendo su desayuno. De pronto, recordó que su marido guardaba una Uzzi en la caja fuerte.
Llamó a Elsa: -"¿Sí señora?.
-"Mis galletas?".
Esta persona tan delicada desenfundó el arma de su bata y a voz en cuello le ordenó:
-"Cambia tu vida por la mía, ponte en mi lugar".
Los habitantes llenos de privilegios en barrios privados, dormían en sábanas egipcias de 8 hilos, reconfortantemente pesadas.
Ciertos modelos incluían una memoria de 1G con su música preferida programada y con movimientos de mecedora para la gente muy estresada (¿quién no lo está?).
Esta era horrible; la habitaba una señora sosa y banal con sus ácaros pesar de una pulcritud obsesiva.
La dama en cuestión no tenía ningún arrebato de vida, ni de violencia, ni de drogas ilegales. Su mayor transgreción era fumar algún cigarrito en momentos de ocio (todos).
Una mañana se levantó, se duchó y bebió sus hojas de té verde.
Usaba un shampoo carísimo, que le dejaba hermoso el cabello; sólo para eso, para dejárselo.
Salió del baño fragante y pidiendo su desayuno. De pronto, recordó que su marido guardaba una Uzzi en la caja fuerte.
Llamó a Elsa: -"¿Sí señora?.
-"Mis galletas?".
Esta persona tan delicada desenfundó el arma de su bata y a voz en cuello le ordenó:
-"Cambia tu vida por la mía, ponte en mi lugar".
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