Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una paleta
de mover sopa
que tiene ropa
de agua y pimienta,
que en el alero
de la cocina
canta y se arrima
sobre el puchero
y que guindando
por una oreja
no emite quejas,
baila, bailando,
mientras Rufina
le tararea
más se menea
en la cocina,
es imposible,
yo se los digo,
que sea paleta
sin gran prestigio
o una paleta
tan alocada
que está empeñada
en no estar quieta,
o bailarina
que hace maromas
mientras se asoma
a la cocina,
o un duendecillo
sobre el fogón
bailando un son
o un estribillo.
Es la paleta
de mover sopa
y no está loca
aunque lo parezca:
es que Rufina
le dijo anoche
con un derroche
de bambalinas
que aunque la arrima
por una oreja
¡ella es la reina
de la cocina!
de mover sopa
que tiene ropa
de agua y pimienta,
que en el alero
de la cocina
canta y se arrima
sobre el puchero
y que guindando
por una oreja
no emite quejas,
baila, bailando,
mientras Rufina
le tararea
más se menea
en la cocina,
es imposible,
yo se los digo,
que sea paleta
sin gran prestigio
o una paleta
tan alocada
que está empeñada
en no estar quieta,
o bailarina
que hace maromas
mientras se asoma
a la cocina,
o un duendecillo
sobre el fogón
bailando un son
o un estribillo.
Es la paleta
de mover sopa
y no está loca
aunque lo parezca:
es que Rufina
le dijo anoche
con un derroche
de bambalinas
que aunque la arrima
por una oreja
¡ella es la reina
de la cocina!