Se que se derriba una casa,
que se derriba,
que se mueren los sueños,
que se marchan las golondrinas.
Se que cada golpe
es algo más
que una espuerta de escombros,
se que quienes allí vivían
se hubieran muerto mil veces
si hubieran visto
su casa caída.
Lloran los gallos,
de zinc,
ya sus cuerdas vocales
son tierra batida
que tiene ansias de gritar a la vida,
que aquella casa eran
en la que ellos se levantaban
al albor de los días,
con aquella felicidad
las suyas,
la de los gallos siempre montando bulla.
que se derriba,
que se mueren los sueños,
que se marchan las golondrinas.
Se que cada golpe
es algo más
que una espuerta de escombros,
se que quienes allí vivían
se hubieran muerto mil veces
si hubieran visto
su casa caída.
Lloran los gallos,
de zinc,
ya sus cuerdas vocales
son tierra batida
que tiene ansias de gritar a la vida,
que aquella casa eran
en la que ellos se levantaban
al albor de los días,
con aquella felicidad
las suyas,
la de los gallos siempre montando bulla.