James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Las moscas bailan elegantemente
entre los aires de la muerte
delicados brillos en anillos apretados
pequeños monstruos que comen la carne
y entre los restos descompuestos de la vida
una hoja delicada solloza entre unas manos abiertas
trazos curvos, borrones negros de tinta dispuesta
a contar a mostrar acuerdos de silencio
a respirar cada palabra , a el lento run run
balanceándose en un corazón con los latidos contados
espolvoreando los recuerdos cerrados , encerrados
curtiendo a mordiscos los tañidos de cristal
entre el vino rojo de sangre plasmada
un único anillo arrancado de su dedo
oro brillante coagulado en el linóleo...
...amo y reclamo para mi toda mi atención
cuando las historias terminan , cuentan nuevas
y renovados los alientos , soplan vientos murientes...
se que ya no cuento , debería estar muerto
pero tengo que decir y nada que perder...
todo destruido , el trabajo de mi inútil vida
mostrar el amor desde el extremo de la soledad...
cuajar en el sexo momentos deseados que no son
sino imitaciones del refugio de un amante en ciernes
busque labrarme de experiencias solo existentes
fantasmas entre marchitas y amarillas paredes
dó el trovador mudo que exploraba en las conciencias,
tallando inigualables relatos con brevedad escrupulosa
y luego tras un momento de estallido espontáneo ... de la verdad...
enciendes la chimenea , coges una copa de vino
y quemas tu obra acabándose tu vida....
entre los aires de la muerte
delicados brillos en anillos apretados
pequeños monstruos que comen la carne
y entre los restos descompuestos de la vida
una hoja delicada solloza entre unas manos abiertas
trazos curvos, borrones negros de tinta dispuesta
a contar a mostrar acuerdos de silencio
a respirar cada palabra , a el lento run run
balanceándose en un corazón con los latidos contados
espolvoreando los recuerdos cerrados , encerrados
curtiendo a mordiscos los tañidos de cristal
entre el vino rojo de sangre plasmada
un único anillo arrancado de su dedo
oro brillante coagulado en el linóleo...
...amo y reclamo para mi toda mi atención
cuando las historias terminan , cuentan nuevas
y renovados los alientos , soplan vientos murientes...
se que ya no cuento , debería estar muerto
pero tengo que decir y nada que perder...
todo destruido , el trabajo de mi inútil vida
mostrar el amor desde el extremo de la soledad...
cuajar en el sexo momentos deseados que no son
sino imitaciones del refugio de un amante en ciernes
busque labrarme de experiencias solo existentes
fantasmas entre marchitas y amarillas paredes
dó el trovador mudo que exploraba en las conciencias,
tallando inigualables relatos con brevedad escrupulosa
y luego tras un momento de estallido espontáneo ... de la verdad...
enciendes la chimenea , coges una copa de vino
y quemas tu obra acabándose tu vida....
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