Besame en la ausencia que da la soledad
corta la realidad
estrangula mi aliento
clava ese rojo en mi sueño.
¡Besa ya mi boca
para disolverme como licor por tu cuello blanco
de cisne!
Besarme el cuerpo
hasta el alma desnudar.
¡Pero arropa mi pasión con tu manta negra
por la eternidad!