Un par de coches
arrancan,
a la misma vez giran
y avanzan en perfecta sincronía,
parecen hormigas
prestas en su andanza,
no pensada,
instintivas
caminan programadas,
esclavizadas a leyes no escritas.
Un par de noches
que pasan
y la luz, dormida,
agazapada,
ya está cansada de esperar al alba.
Me sobrevuelan
las golondrinas de alas cortadas.
arrancan,
a la misma vez giran
y avanzan en perfecta sincronía,
parecen hormigas
prestas en su andanza,
no pensada,
instintivas
caminan programadas,
esclavizadas a leyes no escritas.
Un par de noches
que pasan
y la luz, dormida,
agazapada,
ya está cansada de esperar al alba.
Me sobrevuelan
las golondrinas de alas cortadas.