
Un paisaje original
Diminutas partículas se depositan
en la superficie material de la realidad,
grandes trozos de la bóveda celeste se caen
y danzan en las calles junto a los fragmentos
etéreos que dejan los suspiros del caminante.
Grandes estrellas se deslizan en las cumbres
escabrosas del pensamiento humano,
son como el ser en una tabla de snowboard,
esquivando los obstáculos mientras baja.
En las corrientes de viento se impregna la miel
que decanta la luna, y con el calor del sol
se hacen palomitas de maíz donde cada persona
es el grano y su esencia la semilla.
Así se detalla ese paisaje irreal y repleto
de sensaciones, coherencias e incoherencias,
originalidad y lo vulgar de un ser humano
con la lógica de su pensar y actuar.
® Carlos Andrés, 18-12-2023®