Se desnuda tu ausencia en la fotografía
superviviente que le queda al aire
de inocencia, a las ráfagas que un pájaro
figurado dibuja en la hermosura
de una ventana abierta a los instantes
sin prohibiciones vertebradas, sin
distancias en la máscara del día,
sin maquillaje de las despedidas
cuando madura la apariencia y cae
de las ramas endebles de mis párpados.
Tu diseño alcanzó la perfección
en mi retina dócil, y aunque ahora
te niegue como Pedro hasta tres veces
antes que suene el tiempo,
queda aún suficiente puzzle en pie
para reconocerte en la memoria,
para ver tu sonrisa y tu mirada,
para perder las brújulas del no
y seguir afirmándote
en un mosaico verde son tus ojos-
vagando genealógico
en el ecosistema de la luz
más allá del jardín de las delicias
y de la claridad a dieta en el crepúsculo.
superviviente que le queda al aire
de inocencia, a las ráfagas que un pájaro
figurado dibuja en la hermosura
de una ventana abierta a los instantes
sin prohibiciones vertebradas, sin
distancias en la máscara del día,
sin maquillaje de las despedidas
cuando madura la apariencia y cae
de las ramas endebles de mis párpados.
Tu diseño alcanzó la perfección
en mi retina dócil, y aunque ahora
te niegue como Pedro hasta tres veces
antes que suene el tiempo,
queda aún suficiente puzzle en pie
para reconocerte en la memoria,
para ver tu sonrisa y tu mirada,
para perder las brújulas del no
y seguir afirmándote
en un mosaico verde son tus ojos-
vagando genealógico
en el ecosistema de la luz
más allá del jardín de las delicias
y de la claridad a dieta en el crepúsculo.