Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El monstruo se aloja
bajo el lecho
en que duermo,
con sus largos colmillos
roe el zapato
que le tiré a lo profundo.
Es muy nervioso pero
no quiere comerse las uñas,
puede perder
su aspecto terrible;
(Se oye el ruido
que hace al morder
las cosas perdidas).
Mis pies brincan lejos
al bajarme de la cama,
!Oh! Puede agarrarme del pie;
lo imagino muy raro:
Piel cuarteada
de saurio inmenso,
ojos encendidos
alumbrando mi miedo.
Se que nunca saldrá
de su cueva sagrada...
(No sería comprendido,
los humanos sólo escuchan
su propia razón)
Le arrojo
un poco de pan,
le deslizo un plato de sopa,
quizás sienta hambre.
Y no voy a obligarlo a salir
a la luz exterior
vería todo negro y
podría morir...
!Su sitio es el mundo
de sombras y polvo...
Ruidos que arrullan
las noches oscuras,
y los sueños magicos
de niños y viejos!
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