Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Un monito orgulloso
El mono se acicaló
en la tarde de domingo,
porque pensaba ir al parque
para encontrar a un amigo.
Cuando llegó a la plaza
vio a una monita jugando
en la rama de un gran árbol
de su colita colgando.
El seguía caminando
cuando de pronto chocó,
la cabeza de la mona
que pronto se abalanzó.
Se miraron cara a cara
ella siguió disfrutando,
el mono que era orgulloso
allí siguió caminando.
El orgullo no es un buen consejero, para ningún acto de la vida
El mono se acicaló
en la tarde de domingo,
porque pensaba ir al parque
para encontrar a un amigo.
Cuando llegó a la plaza
vio a una monita jugando
en la rama de un gran árbol
de su colita colgando.
El seguía caminando
cuando de pronto chocó,
la cabeza de la mona
que pronto se abalanzó.
Se miraron cara a cara
ella siguió disfrutando,
el mono que era orgulloso
allí siguió caminando.
El orgullo no es un buen consejero, para ningún acto de la vida