Jeronimovillan
Poeta recién llegado
Tal vez un día
en que mi aliento sea en la pradera
el canto de un gitano
que deambula solo;
tal vez un día
en que mi carne sea el festín
de un afortunado gusano;
tal vez un día
¡oh, solo un día!,
en que la calavera sea mi sonrisa
y mis pensamientos no sean infaustos;
será tal vez el día
en que la libertad del pájaro
se condene a la eternidad de la jaula.
en que mi aliento sea en la pradera
el canto de un gitano
que deambula solo;
tal vez un día
en que mi carne sea el festín
de un afortunado gusano;
tal vez un día
¡oh, solo un día!,
en que la calavera sea mi sonrisa
y mis pensamientos no sean infaustos;
será tal vez el día
en que la libertad del pájaro
se condene a la eternidad de la jaula.
Jerónimo Villa ©