Bethsabeth
Poeta recién llegado
Un día de esos en que te levantas entusiasmado por el día, en que te levantas desde muy temprano para terminar la tarea a tiempo, y llegar con anticipación a la escuela, cuando tienes examen y ya sabes, los nervios, y el cansancio, en ese día, algo estaba planeando.
Al salir de clase, que gusto. Que felicidad, todo muy bien, bien, mucha tarea, ese día en que corrí apresurada a casa, y de la misma forma comí y vestí, pronto tome responsabilidad y asenté mi trabajo, en un minuto ya estaba dentro de la biblioteca como ratón de libro, casi todo lo comí, al terminar, corrí y corrí, llegué a la habitación y acomode libros y mochila, en el mismo minuto ya estaba en la regadera, Salí de prisa y lave mi cara con un suspiro al espejo, vestirse de prisa me decía, rápido ya es tiempo.
Asegure llaves y un encendedor, que si los zapatos, que si la blusa, que si el perfume, todo asegure, pronto de prisa ya casi es hora .
Camine rápido muy rápido, los coches, las luces, la gente, que importa, aprisa al lugar entre.
Sentada en una silla esperaba, esperaba
Un minuto más tarde, alguien pregunto: ¿un café?
Si conteste, uno de nuez, si, nuez macadamia.
Enseguida, contesto.
Uno de esos días en que todo tienes planeado, en que todo haces por tener un minuto que compartir con el.
Uno de esos días en que aprisa vives, y corres y aprisa no terminas, y que al final tiempo queda.
Llego el café, y algo me hizo recordar, tanto y vivo recuerdo que la piel casi salía corriendo a festejar, la mirada de un sueño se volcó el una cucharada de azúcar que no siempre acostumbro, y bebí
Los minutos de tiempo corrido de volvieron horas, sentada en una silla esperaba, esperaba...
Después la necesidad, el ansia, llame al joven de tierna voz que me atendía cada minuto, preguntando ¿se ofrece algo mas?, oye tienes un cigarrillo pregunte, con una sonrisa enseguida atendió, ¿fuego?, no gracias yo tengo, ¿un cenicero amiga?, si por favor.
Ese cigarrillo pronto se consumió, al igual que el café perdió su aroma y color, al igual que mis sueños se tornaron vanos y sutiles, todo estaba por terminar justo antes de comenzar.
Y estaba sentada esperando, esperando, ese dia en que todo logre, en que rápido me apresure, para tener un tiempo, un minuto para el.
Pronto el reloj me decía a cada vez, basta, basta, me miraba y sentí decir, vuelve, vuelve.
Si, ya hora era, llame al mozo, la cuenta pedí, así el acento.
Al llegar, una charola con dos hojas mostró:
Un café si color ni calor 50 pesos
Cigarro blanco 4 pesos
Dos lagrimas un sueño robado
Y otra hoja en blanco.
Y entonces al mesero pregunte: por que, que significa, y el tomo una silla y se sentó justo en frente mío.
Cuanto vale tu tiempo
Cuanto cuestan cada una de tus lágrimas
Dime si el pago es en efectivo por cada una de tus sonrrisas esperanzadas
Que cuesta esa mirada constante hacia la puerta principal
Dime
Así mi respuesta fue: mucho
El saco de su bolsillo una pluma y me dijo, aquí en esta, apunta el precio de cada una de ellas aquí, escríbelo
Lo mire, y el me miro..
Molesta le dije, tu ni nadie podrían pagar cada una de estas, tu no podrías
Tomo mi mano y dijo: no pretendo cómpralas, solo quiero hacer verdad,
Apunta amiga, el precio, y algún dia el llegara a este lugar buscándote, y sabrá entonces que tiene mucho, que la deuda mas grande de su vida esta escrita en este papel.
En este lugar, que tus minutos fueron mas valiosos para un café y un cigarrillo que para el. Que de ti se enamoro un tonto mesero, que un desconocido te miraba desde lejos sin saber que a cada noche se estaba enamorando, que si, yo no puedo pagar esa cuenta, y aunque pudiese, no me corresponde, que si yo fuera el, la cuenta siempre seria cortesía de la casa.
Que si yo fuese el, no estarías en un café amiga mía.
Al salir de clase, que gusto. Que felicidad, todo muy bien, bien, mucha tarea, ese día en que corrí apresurada a casa, y de la misma forma comí y vestí, pronto tome responsabilidad y asenté mi trabajo, en un minuto ya estaba dentro de la biblioteca como ratón de libro, casi todo lo comí, al terminar, corrí y corrí, llegué a la habitación y acomode libros y mochila, en el mismo minuto ya estaba en la regadera, Salí de prisa y lave mi cara con un suspiro al espejo, vestirse de prisa me decía, rápido ya es tiempo.
Asegure llaves y un encendedor, que si los zapatos, que si la blusa, que si el perfume, todo asegure, pronto de prisa ya casi es hora .
Camine rápido muy rápido, los coches, las luces, la gente, que importa, aprisa al lugar entre.
Sentada en una silla esperaba, esperaba
Un minuto más tarde, alguien pregunto: ¿un café?
Si conteste, uno de nuez, si, nuez macadamia.
Enseguida, contesto.
Uno de esos días en que todo tienes planeado, en que todo haces por tener un minuto que compartir con el.
Uno de esos días en que aprisa vives, y corres y aprisa no terminas, y que al final tiempo queda.
Llego el café, y algo me hizo recordar, tanto y vivo recuerdo que la piel casi salía corriendo a festejar, la mirada de un sueño se volcó el una cucharada de azúcar que no siempre acostumbro, y bebí
Los minutos de tiempo corrido de volvieron horas, sentada en una silla esperaba, esperaba...
Después la necesidad, el ansia, llame al joven de tierna voz que me atendía cada minuto, preguntando ¿se ofrece algo mas?, oye tienes un cigarrillo pregunte, con una sonrisa enseguida atendió, ¿fuego?, no gracias yo tengo, ¿un cenicero amiga?, si por favor.
Ese cigarrillo pronto se consumió, al igual que el café perdió su aroma y color, al igual que mis sueños se tornaron vanos y sutiles, todo estaba por terminar justo antes de comenzar.
Y estaba sentada esperando, esperando, ese dia en que todo logre, en que rápido me apresure, para tener un tiempo, un minuto para el.
Pronto el reloj me decía a cada vez, basta, basta, me miraba y sentí decir, vuelve, vuelve.
Si, ya hora era, llame al mozo, la cuenta pedí, así el acento.
Al llegar, una charola con dos hojas mostró:
Un café si color ni calor 50 pesos
Cigarro blanco 4 pesos
Dos lagrimas un sueño robado
Y otra hoja en blanco.
Y entonces al mesero pregunte: por que, que significa, y el tomo una silla y se sentó justo en frente mío.
Cuanto vale tu tiempo
Cuanto cuestan cada una de tus lágrimas
Dime si el pago es en efectivo por cada una de tus sonrrisas esperanzadas
Que cuesta esa mirada constante hacia la puerta principal
Dime
Así mi respuesta fue: mucho
El saco de su bolsillo una pluma y me dijo, aquí en esta, apunta el precio de cada una de ellas aquí, escríbelo
Lo mire, y el me miro..
Molesta le dije, tu ni nadie podrían pagar cada una de estas, tu no podrías
Tomo mi mano y dijo: no pretendo cómpralas, solo quiero hacer verdad,
Apunta amiga, el precio, y algún dia el llegara a este lugar buscándote, y sabrá entonces que tiene mucho, que la deuda mas grande de su vida esta escrita en este papel.
En este lugar, que tus minutos fueron mas valiosos para un café y un cigarrillo que para el. Que de ti se enamoro un tonto mesero, que un desconocido te miraba desde lejos sin saber que a cada noche se estaba enamorando, que si, yo no puedo pagar esa cuenta, y aunque pudiese, no me corresponde, que si yo fuera el, la cuenta siempre seria cortesía de la casa.
Que si yo fuese el, no estarías en un café amiga mía.