muertepsicogenica
Poeta recién llegado
Sentado en la orilla, mirando aquella luna que anhelaba un abrazo,
yo podía dárselo, pero no era mío el que necesitaba.
Esa luna llena de tristeza y vacía de amor,
yo con tanto amor, pero no era mío el que necesitaba.
Luna vieja, conoce mejor el mar más que yo a mí mismo,
esa luna sabe muchas cosas, a ella no le interesan los bichos.
La luna me enamora, pero esa luna está enamorada del sol.
Soy bicho nocturno porque el sol quema mi alma.
Cuando conocí a la luna, necesitaba de su sol,
y yo solo era bicho que brillaba en la noche, intenté ser su sol.
Pero no llegue a ser lo que ella más anhelaba, ni lo que ella quería,
a la luna la tapaban las nubes y la hacían llorar,
mis pequeñas alas intentaban disiparlas, perdiéndolas en el proceso.
Ahora que la luna encontró a su sol, de nuevo,
yo estoy aquí, sin un propósito coherente,
espectando su amor tan inherente.
Ahora soy un sol sin termodinámica,
como un bicho sin su amor.
yo podía dárselo, pero no era mío el que necesitaba.
Esa luna llena de tristeza y vacía de amor,
yo con tanto amor, pero no era mío el que necesitaba.
Luna vieja, conoce mejor el mar más que yo a mí mismo,
esa luna sabe muchas cosas, a ella no le interesan los bichos.
La luna me enamora, pero esa luna está enamorada del sol.
Soy bicho nocturno porque el sol quema mi alma.
Cuando conocí a la luna, necesitaba de su sol,
y yo solo era bicho que brillaba en la noche, intenté ser su sol.
Pero no llegue a ser lo que ella más anhelaba, ni lo que ella quería,
a la luna la tapaban las nubes y la hacían llorar,
mis pequeñas alas intentaban disiparlas, perdiéndolas en el proceso.
Ahora que la luna encontró a su sol, de nuevo,
yo estoy aquí, sin un propósito coherente,
espectando su amor tan inherente.
Ahora soy un sol sin termodinámica,
como un bicho sin su amor.