• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Tuya

kairosclerosis

Poeta recién llegado
Saliste de casa hace un tiempo
Y aunque tarde lo veo, tal vez siempre se trató de este momento
Cerré la puerta y me acosté en el suelo
Me hice bolita y lloré 47 mares hasta que ya no quedó más líquido en mi cuerpo
Todo lo prendí en una fogata en medio del jardín que nunca quisiste regar
Pero las marcas de las cicatrices que cada golpe tuyo dejó no se pueden borrar
Tampoco cada beso que ponías encima diciéndome que eso me iba a curar
Necesitaba una curita, te dije dónde estaban, pero para ti eso era muy difícil de buscar
Aún así te amo y en realidad no tengo idea de si eso algún día podría cambiar
Por favor no vuelvas, yo no te podría alejar
Dame tiempo, yo sé que todo esto va a pasar
En algún punto también a ti podré verte y solo recordar
Las momentos bonitos y cómo todo tuvo que acabar
Ni contigo, ni conmigo, no deje una deuda sin pagar
Al contrario para ti no tenía mucho más que regalar
De hecho, contigo mi todo fui capaz de dar
Incluso ahora, aún te rindo devoción, gritándole a la luna que me permita dejar de ser tuya y ella me responde… de nadie más
 
Saliste de casa hace un tiempo
Y aunque tarde lo veo, tal vez siempre se trató de este momento
Cerré la puerta y me acosté en el suelo
Me hice bolita y lloré 47 mares hasta que ya no quedó más líquido en mi cuerpo
Todo lo prendí en una fogata en medio del jardín que nunca quisiste regar
Pero las marcas de las cicatrices que cada golpe tuyo dejó no se pueden borrar
Tampoco cada beso que ponías encima diciéndome que eso me iba a curar
Necesitaba una curita, te dije dónde estaban, pero para ti eso era muy difícil de buscar
Aún así te amo y en realidad no tengo idea de si eso algún día podría cambiar
Por favor no vuelvas, yo no te podría alejar
Dame tiempo, yo sé que todo esto va a pasar
En algún punto también a ti podré verte y solo recordar
Las momentos bonitos y cómo todo tuvo que acabar
Ni contigo, ni conmigo, no deje una deuda sin pagar
Al contrario para ti no tenía mucho más que regalar
De hecho, contigo mi todo fui capaz de dar
Incluso ahora, aún te rindo devoción, gritándole a la luna que me permita dejar de ser tuya y ella me responde… de nadie más
Una angustia tras la partida de su pareja.
Dejar ir implica recordar lo bueno sin amargura.

Saludos
 
Atrás
Arriba