Ma. de Lourdes Hurtado A.
Poeta recién llegado
Tus ojos tienen un no se que
de no se donde;
que para mi te hace diferente;
desde que mis ojos te conocen, entiende,
sólo quieren mirarte.
En tus ojos he visto una esperanza;
una vela encendida,
que a pesar de la tormenta
no se espanta, no se apaga, no flaquea.
De amor eterno esta hecha la llama de esa vela.
Tus ojos son como dos ventanas
con las que se comunican nuestras almas,
que a veces están abiertas,
que a veces están cerradas;
pero son miradas no exigidas, sino entregadas.
Cuando te miro, me miras y aciertas
porque los ojos son el espejo del alma
porque con una sola mirada
tú alma y la mía están conectadas;
forman entonces una sola alma tus ojos y los míos.
de no se donde;
que para mi te hace diferente;
desde que mis ojos te conocen, entiende,
sólo quieren mirarte.
En tus ojos he visto una esperanza;
una vela encendida,
que a pesar de la tormenta
no se espanta, no se apaga, no flaquea.
De amor eterno esta hecha la llama de esa vela.
Tus ojos son como dos ventanas
con las que se comunican nuestras almas,
que a veces están abiertas,
que a veces están cerradas;
pero son miradas no exigidas, sino entregadas.
Cuando te miro, me miras y aciertas
porque los ojos son el espejo del alma
porque con una sola mirada
tú alma y la mía están conectadas;
forman entonces una sola alma tus ojos y los míos.