G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal

Un rayito se me pierde
por el hueco de tu ausencia,
que reflejarse no puede
y reclama tu presencia.
¡Ay, mi dios! ¿Dónde estará?
¿Dónde se hallará mi luna?
Mi negra noche será
más amarga que ninguna.
Quiéreme como se quieren
la blanca arena y el mar;
y donde la ola rompiere,
venme por siempre a esperar.
Yo iré a tu orilla querida
y allí también moriré.
Eres el fin de mi vida
y a tus brazos volveré.
¡Ay, mi dios! ¿Dónde estará?
¿Dónde estará mi bahía?
Ninguna luz brillará
en mis noches y en mis días.
Un rayito se me pierde
por el hueco de tu ausencia,
y en el vacío no entiende
la razón de su existencia.
G.S.A.