Julián Varela Navarro
Poeta recién llegado
No creas que te abandono
o que te retengo quieta.
Tu cariño continúa vivo,
baila dentro de los relojes;
mecanizado en sonar de manecilla
celestiales.
Y te mueves más que nunca
por la cabeza
como cien hadas
angelicales.
Tramito tu partida
colocando clavos
entre las maderas.
Con mi boca saboreando
dos sándwiches
insignificantes.
Y tres rodajas de tomates
que la pobreza arrebata
siempre.
Tu consuelo ha sido el comandante
más vencedor de todos.
Ansiolítico en las batallas
y en las preparaciones.
Haz que ahora en la distancia,
tu consuelo
surque el océano
y guíe los cañones.
- Julián Varela Navarro
Última edición: