Eremita
Poeta recién llegado
Tu nocturna presencia.
Cuando la realidad me abruma,
mi mente te inventa.
Anoche, por ejemplo, apareciste en mis sueños,
silenciosa y serena,
solo para habitar mis sombras.
Y me besaste...
Al contacto de tus labios, el mundo se detuvo
y preferí ese letargo
antes que despertarme, deseando que ese instante fuera infinito.
De vez en cuando vuelvo a extrañarte, pero me queda el consuelo de que mi corazón, incluso dormido, siempre sabe cómo encontrarte
Cuando la realidad me abruma,
mi mente te inventa.
Anoche, por ejemplo, apareciste en mis sueños,
silenciosa y serena,
solo para habitar mis sombras.
Y me besaste...
Al contacto de tus labios, el mundo se detuvo
y preferí ese letargo
antes que despertarme, deseando que ese instante fuera infinito.
De vez en cuando vuelvo a extrañarte, pero me queda el consuelo de que mi corazón, incluso dormido, siempre sabe cómo encontrarte
Última edición: