urquiza
Poeta adicto al portal
Me añado a tu mundo, esta fantasía merece ser vivida, dijiste, y tropecé con la única piedra del camino, tu sonrisa.
Me permití volar en el extenso cielo, y con los ojos de siempre, observe el otro lado del mundo, de tu mundo diferente, comprendiendo lo que alguna vez con firmeza me hacías comprender, quizás ya era tarde, o las alas que me habías prestado quedaron vacías, y tuve que seguir intentando comprenderte.
Que será un año, o un siglo, si seguimos rodando con el tiempo en nuestra espalda y machacando las hermosas ganas, de aún sobrevivir al encierro, digno de ser vivido y encontrarse uno mismo.
Me permití volar en el extenso cielo, y con los ojos de siempre, observe el otro lado del mundo, de tu mundo diferente, comprendiendo lo que alguna vez con firmeza me hacías comprender, quizás ya era tarde, o las alas que me habías prestado quedaron vacías, y tuve que seguir intentando comprenderte.
Que será un año, o un siglo, si seguimos rodando con el tiempo en nuestra espalda y machacando las hermosas ganas, de aún sobrevivir al encierro, digno de ser vivido y encontrarse uno mismo.