IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Nuestra confianza destruyó el tiempo,
siempre tan temprano,
siempre tan certero,
corazón delator,
bajo cielos necrosados,
la fatiga camina dormida,
entre los reinos de una inmundicia divina,
tocará puerta por puerta,
hasta encontrar al rey,
sumido en culpa, corona ensangrentada,
asestándole una estocada al corazón,
comienza el motor del mundo,
a desangrarse por última vez.
siempre tan temprano,
siempre tan certero,
corazón delator,
bajo cielos necrosados,
la fatiga camina dormida,
entre los reinos de una inmundicia divina,
tocará puerta por puerta,
hasta encontrar al rey,
sumido en culpa, corona ensangrentada,
asestándole una estocada al corazón,
comienza el motor del mundo,
a desangrarse por última vez.