A veces siento tristeza
por mi idiotez
cuando pasan unas horas
y digo que tengo hambre
mientras una madre,
vacía de leche,
ve morir a su hijo
desnutrido.
O cuando digo tengo frío
entre colchón y frazada de lana,
mientras otro duerme
sobre cemento, bajo papel,
al lado de la muerte.
Pero ahora por lo menos
estoy aliviado,
¡Cuánto más real es esta tristeza!
que aquella estúpida felicidad.
por mi idiotez
cuando pasan unas horas
y digo que tengo hambre
mientras una madre,
vacía de leche,
ve morir a su hijo
desnutrido.
O cuando digo tengo frío
entre colchón y frazada de lana,
mientras otro duerme
sobre cemento, bajo papel,
al lado de la muerte.
Pero ahora por lo menos
estoy aliviado,
¡Cuánto más real es esta tristeza!
que aquella estúpida felicidad.