crisantemo
Poeta fiel al portal
Hoy te veo más triste, amanecer.
¿Cuándo agotaste el oro del oriente
que doraba los paños del ayer?
Surges traslúcido y de luz ausente,
¡cuánta tristeza debes padecer,
viejo y cansado amanecer silente!
¿Dónde escondiste el luminoso trino
que giraba los goznes del destino?
Hoy te veo más gris y más esquivo,
te levantaste en bruma esta mañana,
cuando apareces, nada alegre escribo;
sufro de soledad y de desgana.
Ya no suelo montar en el tiovivo
de abriles y guirnalda y filigrana.
¡Qué vago es el recuerdo en la retina!
¡Qué pronto mustias, frágil clavellina!
¿Cuándo agotaste el oro del oriente
que doraba los paños del ayer?
Surges traslúcido y de luz ausente,
¡cuánta tristeza debes padecer,
viejo y cansado amanecer silente!
¿Dónde escondiste el luminoso trino
que giraba los goznes del destino?
Hoy te veo más gris y más esquivo,
te levantaste en bruma esta mañana,
cuando apareces, nada alegre escribo;
sufro de soledad y de desgana.
Ya no suelo montar en el tiovivo
de abriles y guirnalda y filigrana.
¡Qué vago es el recuerdo en la retina!
¡Qué pronto mustias, frágil clavellina!
Última edición: