Rios Mat
Poeta recién llegado
Sol es el dios de los campos libertos, vados cubiertos del trigo nonato y el labrador quien escribe los cuentos hambre y pesar tinta de su relato.
Un día el sol le entrego su secreto y ese papiro se arruga en su mano, en su irascible cansancio moreno. en el poder colector de los granos.
Sol lo bendijo con tierra a destajo, pues el sudor nunca a sido castigo, cientos de hijos le dio su trabajo, que labrador fue señor de los trigos.
Y no fue la tierra sumisa mujer, si no mas bien tierna a veces y agreste, un día brotaron oros de su piel y al poco después sofocolos en peste.
Fue pues entonces el hombre quien hizo, con la propia tierra y el fuego los cuencos, ahí puso el grano y aguardo en el nido encarando también las crueldades del viento.
Entonces la lluvia el sol rojo y la tierra, también con ayuda de un aire ya tibio forjaron vasijas haciendo la tregua para guarecer al retoño amarillo.
La piedra del padre que a fuerza disciplina, fue y lo trituro hizo su parte del pacto y todos vieron prodigiosa la harina y el hijo fue niña de vestido blanco.
Un día el sol le entrego su secreto y ese papiro se arruga en su mano, en su irascible cansancio moreno. en el poder colector de los granos.
Sol lo bendijo con tierra a destajo, pues el sudor nunca a sido castigo, cientos de hijos le dio su trabajo, que labrador fue señor de los trigos.
Y no fue la tierra sumisa mujer, si no mas bien tierna a veces y agreste, un día brotaron oros de su piel y al poco después sofocolos en peste.
Fue pues entonces el hombre quien hizo, con la propia tierra y el fuego los cuencos, ahí puso el grano y aguardo en el nido encarando también las crueldades del viento.
Entonces la lluvia el sol rojo y la tierra, también con ayuda de un aire ya tibio forjaron vasijas haciendo la tregua para guarecer al retoño amarillo.
La piedra del padre que a fuerza disciplina, fue y lo trituro hizo su parte del pacto y todos vieron prodigiosa la harina y el hijo fue niña de vestido blanco.