IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Desde la primera manifestación,
nuestro pensamiento late,
como abstracto corazón,
cauces de pureza cristalina,
alimentan a futuras promesas,
que serán antes futuros cuerpos,
refrescante todo destino,
que nos despierta obligadamente,
almas que transitan calladas,
caladas las voluntades que desean morir,
porque toda vida vuelve a este umbral,
a pesar de huir despechada,
seguirá la muerte concientizando,
a aquellos afortunados
que la encuentren soñando,
culminará la sabiduría,
de un errante que ha sobrevivido al fuego,
se encenderán las velas,
como espíritus inmortales.
nuestro pensamiento late,
como abstracto corazón,
cauces de pureza cristalina,
alimentan a futuras promesas,
que serán antes futuros cuerpos,
refrescante todo destino,
que nos despierta obligadamente,
almas que transitan calladas,
caladas las voluntades que desean morir,
porque toda vida vuelve a este umbral,
a pesar de huir despechada,
seguirá la muerte concientizando,
a aquellos afortunados
que la encuentren soñando,
culminará la sabiduría,
de un errante que ha sobrevivido al fuego,
se encenderán las velas,
como espíritus inmortales.