eclipse
Poeta recién llegado
Acarreando el condenado lastre,
sentencia del propio martirio
que agobiante circunda el alma,
ataviandola de irónica gala
al presentarse ante la nada.
Segregando vestigios de lamentos
ya asimilados por la arrogancia
penetra en abismales desiertos
de sosiego y demencia,
de altura y hundimiento.
Una vez extraviado se alza
imperante en su intrínseca soledad.
Obedeciendo la voluntad
cuestiona a la bestia que
imponente decretó compromiso.
En su afán de reinar,
convertido en fiera prendió
la anhelada liberación.
Humillado escondió las marcas:
flagelaciones del austero pasado.
La emancipación sutíl abraza
redención divina de la forja
de dios y discipulo,
restauración y olvido,
en lo que fue un desierto.
Conquista la inocencia,
incuestionada deidad permuta
principios ya olvidados
en la cabal posibilidad
del recurrente mundo inherente.
sentencia del propio martirio
que agobiante circunda el alma,
ataviandola de irónica gala
al presentarse ante la nada.
Segregando vestigios de lamentos
ya asimilados por la arrogancia
penetra en abismales desiertos
de sosiego y demencia,
de altura y hundimiento.
Una vez extraviado se alza
imperante en su intrínseca soledad.
Obedeciendo la voluntad
cuestiona a la bestia que
imponente decretó compromiso.
En su afán de reinar,
convertido en fiera prendió
la anhelada liberación.
Humillado escondió las marcas:
flagelaciones del austero pasado.
La emancipación sutíl abraza
redención divina de la forja
de dios y discipulo,
restauración y olvido,
en lo que fue un desierto.
Conquista la inocencia,
incuestionada deidad permuta
principios ya olvidados
en la cabal posibilidad
del recurrente mundo inherente.