julkmaggot
Poeta adicto al portal
La lluvia comienza a caer sobre el fértil suelo,
las gotas golpean con una fuerza indescriptible,
el viento acompaña con sus brisas sumamente impredecibles.
El día se transforma en oscuridad absoluta,
pareciera de madrugada pero es plena tarde
¿Seria una tormenta?
Todos comienzan a correr para refugiarse de lo que se aproximaba,
se ponen debajo de toldos, ingresan en bares, se van en taxis
nadie sabe si puede llegar a ser una tormenta eléctrica,
o quizás pueda llegar a caer granizo
solo piensan en llegar lo más rápido posible a sus hogares.
Un trueno potente cae desde el cielo enterrándose en la tierra,
la ciudad queda a oscuras,
desde ese momento los semáforos no funcionaron,
los edificios no poseían luz alguna,
era muy difícil la visibilidad a esas horas
ya que la tarde había muerto en el anochecer.
La luna era la única que iluminaba las calles de la ciudad,
todos llendo de un lado para el otro,
sin saber que había ocurrido.
Pronto las nubes avanzaban por todo el mundo,
acorralando a los rayos del sol,
ni una mínima luz quedaba en el planeta.
Pasaron largas horas y nada sucedía,
todo seguía de la misma manera,
pasaron numerosos meses y tampoco volvía,
todos se preguntaban si podía ser el final de sus vidas
pánico y desesperación en cada centímetro de la tierra,
los animales también fueron afectados por este acontecimiento,
las plantas se marchitaban por la ausencia de luz solar,
las aves ya no tarareaban su tranquilizante canto,
¿Qué era lo que había ocurrido?
¿Qué se podía hacer para sobrevivir?
Muchas preguntas y pocas respuestas.
Presidentes, meteorólogos, ambientalistas,
muchas personas reunidas con un solo propósito,
hacer una unidad entre todos los habitantes del planeta,
con la ayuda de todos se pueden lograr muchas cosas.
Un satélite fue desviado para que pudiera reflejar el sol
y así el planeta volvió a ser el mismo,
con la contaminación, con los atentados, con la corrupción,
con la inseguridad, con la desigualdad,
con lo mismo de siempre.
Solo queda recordar el instante en que cada uno de nosotros
pudo ayudar a nuestro dañado lugar de existencia,
aquel que resiste con frecuencia los ataques de la humanidad
que muchas veces sin darse cuenta
hace peligrar el futuro de nuestra próxima generación
las gotas golpean con una fuerza indescriptible,
el viento acompaña con sus brisas sumamente impredecibles.
El día se transforma en oscuridad absoluta,
pareciera de madrugada pero es plena tarde
¿Seria una tormenta?
Todos comienzan a correr para refugiarse de lo que se aproximaba,
se ponen debajo de toldos, ingresan en bares, se van en taxis
nadie sabe si puede llegar a ser una tormenta eléctrica,
o quizás pueda llegar a caer granizo
solo piensan en llegar lo más rápido posible a sus hogares.
Un trueno potente cae desde el cielo enterrándose en la tierra,
la ciudad queda a oscuras,
desde ese momento los semáforos no funcionaron,
los edificios no poseían luz alguna,
era muy difícil la visibilidad a esas horas
ya que la tarde había muerto en el anochecer.
La luna era la única que iluminaba las calles de la ciudad,
todos llendo de un lado para el otro,
sin saber que había ocurrido.
Pronto las nubes avanzaban por todo el mundo,
acorralando a los rayos del sol,
ni una mínima luz quedaba en el planeta.
Pasaron largas horas y nada sucedía,
todo seguía de la misma manera,
pasaron numerosos meses y tampoco volvía,
todos se preguntaban si podía ser el final de sus vidas
pánico y desesperación en cada centímetro de la tierra,
los animales también fueron afectados por este acontecimiento,
las plantas se marchitaban por la ausencia de luz solar,
las aves ya no tarareaban su tranquilizante canto,
¿Qué era lo que había ocurrido?
¿Qué se podía hacer para sobrevivir?
Muchas preguntas y pocas respuestas.
Presidentes, meteorólogos, ambientalistas,
muchas personas reunidas con un solo propósito,
hacer una unidad entre todos los habitantes del planeta,
con la ayuda de todos se pueden lograr muchas cosas.
Un satélite fue desviado para que pudiera reflejar el sol
y así el planeta volvió a ser el mismo,
con la contaminación, con los atentados, con la corrupción,
con la inseguridad, con la desigualdad,
con lo mismo de siempre.
Solo queda recordar el instante en que cada uno de nosotros
pudo ayudar a nuestro dañado lugar de existencia,
aquel que resiste con frecuencia los ataques de la humanidad
que muchas veces sin darse cuenta
hace peligrar el futuro de nuestra próxima generación