Alexander Careoga
Sublime Sendero Azul
Las cosas ya no fueron iguales.
Aunque ya no esta aquí su sonrisa, su dulzura y lo más importante, que era su espíritu inocente. Aún creo sentir su magia, que me da toda esa fuerza para que no me pierda en el llanto eterno.
Su luz me arrulla en la contemplación, en el silencio sutil y en esa felicidad infante.
De saber que tarde o temprano volvere a velar sus sueños puros...
Tan puros, como las gotas del rocio.
Tan dulces como sus ojos color sol.
Tan llenos de magia y de verdadero amor sublime.
Aunque ya no esta aquí su sonrisa, su dulzura y lo más importante, que era su espíritu inocente. Aún creo sentir su magia, que me da toda esa fuerza para que no me pierda en el llanto eterno.
Su luz me arrulla en la contemplación, en el silencio sutil y en esa felicidad infante.
De saber que tarde o temprano volvere a velar sus sueños puros...
Tan puros, como las gotas del rocio.
Tan dulces como sus ojos color sol.
Tan llenos de magia y de verdadero amor sublime.