Todo.
En todo cuanto hacemos
Se hace todo en un momento,
Caos y orden confluyen
Haciéndose todo eterno.
Nada escapa a nuestras manos
Si nada asimos primero,
Cuatro versos endiablados
Que te hacen sentir el cielo.
Cielo ahora con mayúsculas
Para sosegar el miedo,
Infierno desesperado
Que nada a través del suelo.
El Trono será ocupado
Y todo será devuelto,
Al origen que dió vida,
Al ser vivo,
Al ser muerto.
¿Qué es el hombre?
¿Qué es la mujer?
Pregunta impertinente siempre
Por lo evidente que es.
¿Qué es divino?
¿Qué es diabólico?
¿Qué no es nada siendo todo?
¿Qué lo es todo sin ser nada?
Un niño que juega tiene todas las respuestas.
Un anciano vagabundo
Hace de esto una fiesta.
El caminante,q
Contento,
Parándose a beber agua,
Piensa en ello y se sonríe
Pues largo camino queda.
Diccionarios que nombran palabras muertas.
El hombre siempre cazando presas.
La mujer,
Venus siempre hermosa.
Las mesas de los guerreros
Llenas de armas valiosas,
Para aquel que las codicia
Sin saber nada de lucha,
De batalla,
De guerra.
Cuatro sables por costados.
Cuatro mujeres bellas.
En el Trono están sentados
Un ángel y una doncella.
El mar los cubre.
La tierra en sus pies se nutre.
Quema la piel del osado
Para que valiente sea.
Aire para que respire
Y por fin sus ojos vean.
Soledad no es estar solo.
Soledad es no reconocerse como parte del Todo.
Vacío no es no estar lleno.
Vacío es querer siempre
Tenerlo todo en las manos,
Tenerlo todo en los labios,
Tenerlo todo en el vientre,
Tenerlo todo,
Ser amo.
La muerte no es enemiga
De nadie que no la tema.
Solo se atreve a asustar
A aquel que nada termina,
A aquel que nada empieza,
A aquel que no camina.
El ave se posa sobre ella
Para hacerla volar de alegría,
Aliviándola del luto,
Haciéndola sentir con vida.
Camina,
Créeme,
Camina,
Pues todo a la luz germina.
La noche no te hará daño,
Lo verás,
Camina,
Créeme,
Camina.
El viento te coge en sus brazos
Si dejas salir tu sonrisa,
Si das sin pensar en dar,
Si vives sin pensar la vida,
Si al amor dejas tu sino,
Dejándole a la muerte siempre,
Sobre la mesa de las armas,
Una buena copa de vino.
Así,
Cuando de ella beba,
Su mano temblará de pena
Y no harán falta las armas,
Pues con su afilada guadaña
Quebrará su pescuezo frío,
La calavera caerá hasta el suelo,
Su cuerpo se hará carne y hueso,
Será un ser vivo de nuevo.
Una cabeza existirá entonces
Para la nueva criatura,
Espléndida,
Vigorosa,
Verdadera,
Y nada quedará fuera
Cuando el miedo desaparezca
Y se haga polvo la calavera.
Entonces,
En el firmamento,
Brillará una nueva estrella,
Luz que libra del miedo,
Nuevo cuerpo que vibra.
Cuerpo que quiere cabeza.
Nada que temer habrá,
Pues nunca existió la muerte.
Y nunca existirá.
Psycho
En todo cuanto hacemos
Se hace todo en un momento,
Caos y orden confluyen
Haciéndose todo eterno.
Nada escapa a nuestras manos
Si nada asimos primero,
Cuatro versos endiablados
Que te hacen sentir el cielo.
Cielo ahora con mayúsculas
Para sosegar el miedo,
Infierno desesperado
Que nada a través del suelo.
El Trono será ocupado
Y todo será devuelto,
Al origen que dió vida,
Al ser vivo,
Al ser muerto.
¿Qué es el hombre?
¿Qué es la mujer?
Pregunta impertinente siempre
Por lo evidente que es.
¿Qué es divino?
¿Qué es diabólico?
¿Qué no es nada siendo todo?
¿Qué lo es todo sin ser nada?
Un niño que juega tiene todas las respuestas.
Un anciano vagabundo
Hace de esto una fiesta.
El caminante,q
Contento,
Parándose a beber agua,
Piensa en ello y se sonríe
Pues largo camino queda.
Diccionarios que nombran palabras muertas.
El hombre siempre cazando presas.
La mujer,
Venus siempre hermosa.
Las mesas de los guerreros
Llenas de armas valiosas,
Para aquel que las codicia
Sin saber nada de lucha,
De batalla,
De guerra.
Cuatro sables por costados.
Cuatro mujeres bellas.
En el Trono están sentados
Un ángel y una doncella.
El mar los cubre.
La tierra en sus pies se nutre.
Quema la piel del osado
Para que valiente sea.
Aire para que respire
Y por fin sus ojos vean.
Soledad no es estar solo.
Soledad es no reconocerse como parte del Todo.
Vacío no es no estar lleno.
Vacío es querer siempre
Tenerlo todo en las manos,
Tenerlo todo en los labios,
Tenerlo todo en el vientre,
Tenerlo todo,
Ser amo.
La muerte no es enemiga
De nadie que no la tema.
Solo se atreve a asustar
A aquel que nada termina,
A aquel que nada empieza,
A aquel que no camina.
El ave se posa sobre ella
Para hacerla volar de alegría,
Aliviándola del luto,
Haciéndola sentir con vida.
Camina,
Créeme,
Camina,
Pues todo a la luz germina.
La noche no te hará daño,
Lo verás,
Camina,
Créeme,
Camina.
El viento te coge en sus brazos
Si dejas salir tu sonrisa,
Si das sin pensar en dar,
Si vives sin pensar la vida,
Si al amor dejas tu sino,
Dejándole a la muerte siempre,
Sobre la mesa de las armas,
Una buena copa de vino.
Así,
Cuando de ella beba,
Su mano temblará de pena
Y no harán falta las armas,
Pues con su afilada guadaña
Quebrará su pescuezo frío,
La calavera caerá hasta el suelo,
Su cuerpo se hará carne y hueso,
Será un ser vivo de nuevo.
Una cabeza existirá entonces
Para la nueva criatura,
Espléndida,
Vigorosa,
Verdadera,
Y nada quedará fuera
Cuando el miedo desaparezca
Y se haga polvo la calavera.
Entonces,
En el firmamento,
Brillará una nueva estrella,
Luz que libra del miedo,
Nuevo cuerpo que vibra.
Cuerpo que quiere cabeza.
Nada que temer habrá,
Pues nunca existió la muerte.
Y nunca existirá.
Psycho