Desde el instante en que te conocí,
tenía el pensamiento q todo tiene final
Pero para demostrar que me equivoque
estuviste tu enamorándome todos los días con tu
juego hechicero, pensé que algo no era normal
hacer una promesa o decir un te juro;
transcurrido todo este tiempo creí que
es mejor no pensar en un fracaso.
Sin discernir en nada más compartimos nuestros
momentos de forma natural y sin pensar en lo que se convertiría.
Es nuestro tiempo perfecto, jamás cambiaria
estos momentos porque estoy segura
que cuando recuerde tu rostro vendría una sonrisa al mío.
Los momentos se pasaron como si fuera una era,
y todo lo hallamos en el mismo lugar;
siempre hemos sonreído con cada oportunidad
para amarnos la cual siempre sellamos con un beso.
Sin pensar en nada más vivimos el momento fantástico
que sabemos que jamás acabara.
10/11/10