pahenvi_pevienet
Poeta recién llegado
Tlatquitl
Como el día termina
Mañana puede comenzar,
Una luna nueva aparecerá
Y un nuevo rey alumbrarás.
Puedes crecer y luego encoger,
Tus mil rostros seducen,
Pueden en ti reír,
Pero todos, sin ti, sufren.
Cuando el ego comienza a volar
Los haces caer en pecado,
Y por la mayor prostituta ser traicionados,
Sin recobrar la dignidad de su pasado.
En el rey veo al mendigo,
Y en aquel al coronado,
Opacado por el miedo del fuerte,
Que en cualquier momento será derrotado.
Jamás en la cima está por siempre,
Y nuestro tiempo se ha terminado,
Una dura bajada está por venir,
Nadie sabe si vendrá su salvación
Y nadie acepta su locura por el miedo a morir.
Podrán subir, luego bajar,
Pero no saben si en otra subida aún vivos estarán,
La justa tan injusta
Por naturaleza del hombre basa su juicio,
De oídos sordos a maldiciones y suplicas
Los hombres de buena fe son alfombras
De aquellos otros de mal obrar,
Y éstos, esta oportunidad deberán aprovechar
Antes de que al infierno tengan que llegar
Por algunos eres diosa
Por otros el pero demonio
Pero la fortuna es una cosa
Que en poder de los hombres sólo es un minuto
Quien sin importar el precio
Cae devorado e hipnotizado a la tentación
De ser admirado por todos por tener tal posesión
Y por eso no te espero Tlatquitl,
Pero si a mi puerta has de llegar,
Te permitiré pasar a mi hogar,
Pero ten la seguridad de que tu invitación será en vano,
Pues yo a esa rueda no he de subir,
Tal vez sea que prefiero con la miseria estar casado.
Como el día termina
Mañana puede comenzar,
Una luna nueva aparecerá
Y un nuevo rey alumbrarás.
Puedes crecer y luego encoger,
Tus mil rostros seducen,
Pueden en ti reír,
Pero todos, sin ti, sufren.
Cuando el ego comienza a volar
Los haces caer en pecado,
Y por la mayor prostituta ser traicionados,
Sin recobrar la dignidad de su pasado.
En el rey veo al mendigo,
Y en aquel al coronado,
Opacado por el miedo del fuerte,
Que en cualquier momento será derrotado.
Jamás en la cima está por siempre,
Y nuestro tiempo se ha terminado,
Una dura bajada está por venir,
Nadie sabe si vendrá su salvación
Y nadie acepta su locura por el miedo a morir.
Podrán subir, luego bajar,
Pero no saben si en otra subida aún vivos estarán,
La justa tan injusta
Por naturaleza del hombre basa su juicio,
De oídos sordos a maldiciones y suplicas
Los hombres de buena fe son alfombras
De aquellos otros de mal obrar,
Y éstos, esta oportunidad deberán aprovechar
Antes de que al infierno tengan que llegar
Por algunos eres diosa
Por otros el pero demonio
Pero la fortuna es una cosa
Que en poder de los hombres sólo es un minuto
Quien sin importar el precio
Cae devorado e hipnotizado a la tentación
De ser admirado por todos por tener tal posesión
Y por eso no te espero Tlatquitl,
Pero si a mi puerta has de llegar,
Te permitiré pasar a mi hogar,
Pero ten la seguridad de que tu invitación será en vano,
Pues yo a esa rueda no he de subir,
Tal vez sea que prefiero con la miseria estar casado.