Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Tiempoperdido
Sólo el niño no vuelve a ser un niño,
el hombre y el anciano sí regresan,
ya es tarde para ambos, pues acezan,
perdidos los juguetes y el cariño.
Los más se burlarán con presto guiño
y oirán hablar de males que no cesan,
de un mundo frente al cual no se interesan,
de un sueño que no entienden sin aliño.
Pero ellos, hombre, anciano, que escudriño,
se aferran, se desmontan, se confiesan,
perdidos sin la paz de algún corpiño.
La madre puede ser, la hembra que besan,
lo cierto es que si miran cual los ciño,
su infancia es al final lo que embelesan
17 07 11
Sólo el niño no vuelve a ser un niño,
el hombre y el anciano sí regresan,
ya es tarde para ambos, pues acezan,
perdidos los juguetes y el cariño.
Los más se burlarán con presto guiño
y oirán hablar de males que no cesan,
de un mundo frente al cual no se interesan,
de un sueño que no entienden sin aliño.
Pero ellos, hombre, anciano, que escudriño,
se aferran, se desmontan, se confiesan,
perdidos sin la paz de algún corpiño.
La madre puede ser, la hembra que besan,
lo cierto es que si miran cual los ciño,
su infancia es al final lo que embelesan
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