TIEMPO NUEVO
(Ante el retrato de Inocencio X, deFrancis Bacon.)
Espantable aullido, tal que de hombre
al que Cronos desvela su figura
y la intuición del alma que la ocupa.
Por las rendijas del tiempo un ojo ávido
descubrió ese alma, celada por un cuerpo
tosco y duro, marioneta brutal asida a un trono.
Y la trajo a la luz de un tiempo nuevo.
No venganza ni justicia movió su mano
trazadora habitual de monstruos e intestinos,
de sórdidas crucifixiones y desmesurados ritos.
Tortuoso el trazo atroz, definitivo,
sin otra piedad que su vesania
el pintor humilló al que humillaba
y puso en su gesto el pánico infinito.
Rota la imagen con crueles pinceladas,
como abominando de aquel ser que ya era olvido,
trizando el otro espejo exacto y frío
desde el que, impasible y lejano, miraba al mundo
repitió, inocente quizá de su proeza,
el hallazgo de un ser nacido de la nada
y a quien dúplice arte lo hizo un todo.
Ilust.: Inocencio X. Francis Bacon