cuatrolíneas
Poeta recién llegado
III
Los pájaros cantan su canto armonioso
que compuso la naturaleza un día despejado.
Radiante la luz, alegría ha asesinado el insomnio,
conquista la luna que se esconde mientras corro.
¡Se ha abierto el tercer ojo!
Después de su canto acompañado,
sólo dos lunas de mármol
pueden sostener
al hijo del nuevo diablo,
el cuerpo quemado,
cara de tierra.
Se tumban las guardias de la arena,
un campo floreado
se esconde tras una meseta olvidada.
Se corren las huellas de una vida encarnada.
¡Se ha abierto el tercer ojo!
Siento que puedo ver tu alma,
es roja, se mancha de ira,
ese odio que busca una salida rápida
bajo una luna escondida,
sola, apagada.
Los pájaros cantan su canto armonioso
que compuso la naturaleza un día despejado.
Radiante la luz, alegría ha asesinado el insomnio,
conquista la luna que se esconde mientras corro.
¡Se ha abierto el tercer ojo!
Después de su canto acompañado,
sólo dos lunas de mármol
pueden sostener
al hijo del nuevo diablo,
el cuerpo quemado,
cara de tierra.
Se tumban las guardias de la arena,
un campo floreado
se esconde tras una meseta olvidada.
Se corren las huellas de una vida encarnada.
¡Se ha abierto el tercer ojo!
Siento que puedo ver tu alma,
es roja, se mancha de ira,
ese odio que busca una salida rápida
bajo una luna escondida,
sola, apagada.