Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;8l7M7w-fqR0]http://youtu.be/8l7M7w-fqR0[/video]
Fuego moribundo de la existencia que hiere,
del corazón podrido y vida apagada;
fuego de las Furias, de truenos y de lluvia, y de rabia -
relámpagos del silencio, ¡conciertos de nevadas!
Lloraba el cielo, desde el fondo del alma,
sobre la tierra se extendía la oscuridad;
cantaban su victoria las sombras del pasado,
ha caído la gloria y todo fue tempestad...
De los cuatro vientos llegó la noche sin fin -
el rostro que nadie conocía hace tiempo que descubrí;
la mirada que podría matar, si pudiera -
seguía oculto el monstruo en mí
hasta que el destino tomó otro rumbo -
y entonces, por siempre morí.
[03-04-2013]
Fuego moribundo de la existencia que hiere,
del corazón podrido y vida apagada;
fuego de las Furias, de truenos y de lluvia, y de rabia -
relámpagos del silencio, ¡conciertos de nevadas!
Lloraba el cielo, desde el fondo del alma,
sobre la tierra se extendía la oscuridad;
cantaban su victoria las sombras del pasado,
ha caído la gloria y todo fue tempestad...
De los cuatro vientos llegó la noche sin fin -
el rostro que nadie conocía hace tiempo que descubrí;
la mirada que podría matar, si pudiera -
seguía oculto el monstruo en mí
hasta que el destino tomó otro rumbo -
y entonces, por siempre morí.
[03-04-2013]