Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Te sigo insolente
Te sigo insolente por tu camino trazado
evado los óbices que el destino te deja
florida pradera que abandono nostálgico
he de algún día observar tu belleza
peligrosamente me acerco al nivel de tu sombra
intento hurtar el soslayo de tu mirada
mientras sigo encantado los dulces arpegios
que tus labios de miel obsequian al viento
temo me descubras o quizá ya lo hiciste
y juegas conmigo en burla perpetua
al niño engañado confiado en su sino
que se entrega inocente a rayuelas eternas
atrevido espía, cobarde voyero, deleitan
mis ojos tus delicias del cielo
si extiendo mi mano tu piel sentiría
y morir de placer, en supremo final
de hombre pequeño
que más da si en el paraíso me encuentro
el observar tu silueta es el séptimo cielo
te sigo perenne como tu estela trazada
aunque nunca te enteres que era yo
quien te amaba, tus pasos, mi vida.
Te sigo insolente por tu camino trazado
evado los óbices que el destino te deja
florida pradera que abandono nostálgico
he de algún día observar tu belleza
peligrosamente me acerco al nivel de tu sombra
intento hurtar el soslayo de tu mirada
mientras sigo encantado los dulces arpegios
que tus labios de miel obsequian al viento
temo me descubras o quizá ya lo hiciste
y juegas conmigo en burla perpetua
al niño engañado confiado en su sino
que se entrega inocente a rayuelas eternas
atrevido espía, cobarde voyero, deleitan
mis ojos tus delicias del cielo
si extiendo mi mano tu piel sentiría
y morir de placer, en supremo final
de hombre pequeño
que más da si en el paraíso me encuentro
el observar tu silueta es el séptimo cielo
te sigo perenne como tu estela trazada
aunque nunca te enteres que era yo
quien te amaba, tus pasos, mi vida.