Inmaculada Galiana
Poeta recién llegado
Te quiero,
porque al mirarte soy feliz,
porque cuando tus ojos me miran
siento que arde la llama viva
del fuego de tu existir,
porque aún sabiendo que tu amor
me lastima,
que siendo tan mísera y cruel la vida
sigo pensando en tí,
y sin importarme con qué objeto
abras mis heridas,
lucho por cerrarlas enseguida
esperando cual amargo será mi fin .
Más cuando vuelve en la noche
tu mano enemiga
y de mi suerte me río viendo
qué triste sufrir,
te espero sin miedo a que me hieras
pues, antes la muerte pedí.
Cansada está mi alma
mis sentidos ciegos estuvieron por tí
que amarte fue mi delito
quererte con locura mi sin vivir
y después de haberte querido
sólo me queda una cosa que decir;
si hay algo en la vida
de lo que no haya arrepentido
es el haberte querido
sin que me quisieras tú a mí.
porque al mirarte soy feliz,
porque cuando tus ojos me miran
siento que arde la llama viva
del fuego de tu existir,
porque aún sabiendo que tu amor
me lastima,
que siendo tan mísera y cruel la vida
sigo pensando en tí,
y sin importarme con qué objeto
abras mis heridas,
lucho por cerrarlas enseguida
esperando cual amargo será mi fin .
Más cuando vuelve en la noche
tu mano enemiga
y de mi suerte me río viendo
qué triste sufrir,
te espero sin miedo a que me hieras
pues, antes la muerte pedí.
Cansada está mi alma
mis sentidos ciegos estuvieron por tí
que amarte fue mi delito
quererte con locura mi sin vivir
y después de haberte querido
sólo me queda una cosa que decir;
si hay algo en la vida
de lo que no haya arrepentido
es el haberte querido
sin que me quisieras tú a mí.