Alizée
⊙ Humαlıen ⊙ ༻✦༺ ♡ WɩꙆt Aᖾωᥲ ♡ ∞ ֎
Siempre tiene aliento alcohólico, sabe a Tequila con exactitud y a un poco de tabaco para no perder la costumbre, ni su absurda pose mundana de mujer fatal.
Ella habla en intervalos a veces lenta, suave, susurrante, otras indiscreta, atropellada, casi grita trastornada. Tiene dedos largos, manos suaves pero frías y un corazón gigante que casi la deforma, tan ardiente, pero eso si, de condominio.
Es traviesa, si te descuidas te levanta la falda desde alguno de los respiradores del metro y te mira descarada, se divierte, se burla en público, eso le place.
Es capaz de provocar un caos de la nada a través de sus estructuras más endebles, se encharca, se amotina, se hunde, no avanza y si te le acercas para intentar brindarle ayuda grita rabiosa déjeme, no me toque, policía me roban, está temblando o anega alguna alcantarilla y te moja o te inunda pero luego de interminables horas, sola se calma y por lo bajo se sonríe al ver lo que ocasiona.
Siempre tiene luces encendidas, cosas rotas, basura atiborrada en los rincones, o personas encima pululando, quietas en sus parques o indigentes en los quicios. Le gusta cuando llega recio el viento y la acaricia insolente y la arrasa dejando al descubierto el basural que esconde o muestra su decadente cuerpo con la mugre acumulada y deterioro expuestos por doquier.
Todo le importa poco porque ella conoce bien el material humano que la habita, que la usa, que la tortura, ensucia, lacera, escupe e irrespeta, que la devasta, pero siempre es justa y les devuelve lo mismo para estar a mano.
Seduce con sus tonos, con sus áreas verdes, elegante mobiliario urbano, zonas adyacentes, monumentos, antigüedades, museos, teatros, restaurantes, reliquias, historia, conocimiento, atractivo oculto, pero también te atasca, te pone el pie a que te vayas de bruces contra el suelo, al abismo, y más abajo, con sus profundos peligros, sitios oscuros degradantes.
Por las noches repta, gloriosa canta ópera que atrae como las sirenas al marino, pero de piernas humanas camina con solvencia apabullante, a veces tan fina, delicada, experta, otras vulgar en altos desde antes de la medianoche, semi vestida y maquillada, casi nadie logra resistirse a sus encantos, lo mismo da hombres que mujeres, facinerosa tapa las salidas pero nunca las entradas.
Gran anfitriona recibe sin discriminación y ofrece todo porque lo tiene para darse a todos. Es tan caníbal que no duda en tragarte en un segundo, vapulearte o aniquilarte a cuenta gotas, aunque disfruta mucho más corromperte poco a poco, día tras día...
Puede enloquecerte de ruido, tráfico y esmog, en un segundo llevarte al límite, no duda en brindarte un mal vecino o arrinconarte en un suburbio de terror. Celosamente custodia sitios exclusivos, caros, sosegados intermedios o barrios bajos, baratos, impensables, donde se sabe que de ahí vivo o siendo el mismo, no saldrás.
Es hermosa, sublime, monumental, generosa y cálida, si tú la tratas bien y te enamoras, no la olvidas, la extrañas a rabiar como a un muerto, pero en vida, si la visitas vuelves, o si la cuidas, ella protege casi en devolución, dulce y silenciosa no te intimida, solo te mostrará gentilmente, la única salida...
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