hijadelilith
Poeta recién llegado
Tersa piel,
que brilla al amanecer,
dulce mi querer,
te quiero como ayer.,
sin importar tu mórbida piel.
Cuervos vigilan tu cuerpo,
llegan con el viento,
vigilan mis movimientos,
esperan al eterno tiempo,
que llegue al momento,
que me aleje de tu cuerpo.
¿Cómo lo sé?
no lo sé,
sólo lo siento.
Cuervos caen serenos,
sueños eternos,
coloco sus cuerpos
afuera,
mas ya no vuelan con el viento.
Empiezo a sospechar,
que la sangre en exceso suele indicar,
la fugas de las almas,
sin su regresar.
Pienso:
¿Eres como los cuervos?
¿Volverás al despierto?
¿Volarás con el viento?
¿O es tu sueño, eterno?
Yo no quería tu alma liberar,
quise herirte un poquito nada más,
ver tu sangre brotar,
belleza que brilla sin parar,
juntarla con la mía,
formar la armonía,
ver la bella sintonía.
de dos cálices en simpatía,
¡Ahora entiendo!
oh amor ¡Cuánto lo siento!
¡Oh mi amor que tormento!
¡Pero que bello te ves!
blanca tu piel,
¿Cómo no querer
tus labios para mi placer?
Oh no era mi intención
¡Más que bella creación!
La salida de tu alma,
tu bella calma,
tus rasgos mas hermosos resaltan,
y me doy cuenta,
talvez ¿de mi demencia?
No lo sé,
solo sé que me di cuenta:
¡Qué te amo más en tu ida!
¡De lo que te amé en vida!
que brilla al amanecer,
dulce mi querer,
te quiero como ayer.,
sin importar tu mórbida piel.
Cuervos vigilan tu cuerpo,
llegan con el viento,
vigilan mis movimientos,
esperan al eterno tiempo,
que llegue al momento,
que me aleje de tu cuerpo.
¿Cómo lo sé?
no lo sé,
sólo lo siento.
Cuervos caen serenos,
sueños eternos,
coloco sus cuerpos
afuera,
mas ya no vuelan con el viento.
Empiezo a sospechar,
que la sangre en exceso suele indicar,
la fugas de las almas,
sin su regresar.
Pienso:
¿Eres como los cuervos?
¿Volverás al despierto?
¿Volarás con el viento?
¿O es tu sueño, eterno?
Yo no quería tu alma liberar,
quise herirte un poquito nada más,
ver tu sangre brotar,
belleza que brilla sin parar,
juntarla con la mía,
formar la armonía,
ver la bella sintonía.
de dos cálices en simpatía,
¡Ahora entiendo!
oh amor ¡Cuánto lo siento!
¡Oh mi amor que tormento!
¡Pero que bello te ves!
blanca tu piel,
¿Cómo no querer
tus labios para mi placer?
Oh no era mi intención
¡Más que bella creación!
La salida de tu alma,
tu bella calma,
tus rasgos mas hermosos resaltan,
y me doy cuenta,
talvez ¿de mi demencia?
No lo sé,
solo sé que me di cuenta:
¡Qué te amo más en tu ida!
¡De lo que te amé en vida!