susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un sonido de tacones inesperados
revistieron el aire de un aroma
gris, húmedo y desafinado,
desgarrando fosas nasales como
uñas de gato loco por un sorbo de aguarrás.
La huérfana pulsera de oro reclamaba rellenar
su espacio vacío al cante jondo,
acertado reflejo dorado en las huesudas manos
del amo de los cambios del aire.
Mientras, el polvo del desierto tatuaba las líneas
de los ojos con una lágrima siempre apoyada
en el extremo noroccidental, según se mira
desde la boca del estómago.