geraldine villarroel diaz
Poeta asiduo al portal
Sonidos en el fondo de la noche
Que invaden la pieza solitaria
Una lluvia de asonancias melodiosas
Que me llevan apacible
Como en suaves texturas dulcemente
Suavemente, blandamente
Levitando en su eufonía
Y luego irrumpe en volcanes desmedidos
Penetrante en mi ser por mis oídos
Melodía
Que se enrosca y que se cimbra
Se eleva como ola y se levanta
Zigzagueante
Así como emergiendo de unas aguas
Que se alza, que se eleva y se recoge
Y me envuelve descendiendo sumergida
Sutilmente, dócilmente
Como un toque final de despedida.
Una cuerda del bandoneón lanza un quejido
Un quejido que es renuncia, llanto y calma
Melodías
Unas ríen, y otras lloran
Y otras blandas
Como pasos mullidos se levantan
En sonidos vehementes
En pasiones presurosas
Que cabalgan
Es el tango
Bailando trasnochado con mi alma
Que invaden la pieza solitaria
Una lluvia de asonancias melodiosas
Que me llevan apacible
Como en suaves texturas dulcemente
Suavemente, blandamente
Levitando en su eufonía
Y luego irrumpe en volcanes desmedidos
Penetrante en mi ser por mis oídos
Melodía
Que se enrosca y que se cimbra
Se eleva como ola y se levanta
Zigzagueante
Así como emergiendo de unas aguas
Que se alza, que se eleva y se recoge
Y me envuelve descendiendo sumergida
Sutilmente, dócilmente
Como un toque final de despedida.
Una cuerda del bandoneón lanza un quejido
Un quejido que es renuncia, llanto y calma
Melodías
Unas ríen, y otras lloran
Y otras blandas
Como pasos mullidos se levantan
En sonidos vehementes
En pasiones presurosas
Que cabalgan
Es el tango
Bailando trasnochado con mi alma