Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Tan poco un Hombre
Cuando empecé a conocerlo
busqué en los libros la magia
y el imperio de sus letras,
el espejo antiguo donde
se han mirado muchos rostros,
el laberinto, el acuario,
el jardín frente a la rosa.
Sin conocer ya lo amaba
como un algo misterioso,
que al silencio es una voz
y otras muchas en voz alta.
Era mágica su idea
de cristales en la esfera,
y aunque no fueran cristales,
(el autor eso lo inventa),
reflejaban con su brillo
lo vivido en arrabales,
en esquinas, en cuchillos;
y en Islandia como en Flandes,
y en la patria donde viva
será sangre de inmortales.
Perdonar si omito el nombre
porque a dios nadie lo nombra,
pero dicen que en su sombra
fue el que fue, tan poco un hombre.
Cuando empecé a conocerlo
busqué en los libros la magia
y el imperio de sus letras,
el espejo antiguo donde
se han mirado muchos rostros,
el laberinto, el acuario,
el jardín frente a la rosa.
Sin conocer ya lo amaba
como un algo misterioso,
que al silencio es una voz
y otras muchas en voz alta.
Era mágica su idea
de cristales en la esfera,
y aunque no fueran cristales,
(el autor eso lo inventa),
reflejaban con su brillo
lo vivido en arrabales,
en esquinas, en cuchillos;
y en Islandia como en Flandes,
y en la patria donde viva
será sangre de inmortales.
Perdonar si omito el nombre
porque a dios nadie lo nombra,
pero dicen que en su sombra
fue el que fue, tan poco un hombre.
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