IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Con fuerza imposible,
abro mis ojos,
aún obligados a cerrarse,
observo con impotencia,
la latencia vil de estos suelos malignos,
sentencian los cielos,
a quienes no desean arrepentirse,
cargando con el clamor de los muertos,
me pregunto, ya extenuado,
si todo este sufrimiento fue en vano,
la muerte comienza a morder,
la prudencia
de mis sueños moribundos.
abro mis ojos,
aún obligados a cerrarse,
observo con impotencia,
la latencia vil de estos suelos malignos,
sentencian los cielos,
a quienes no desean arrepentirse,
cargando con el clamor de los muertos,
me pregunto, ya extenuado,
si todo este sufrimiento fue en vano,
la muerte comienza a morder,
la prudencia
de mis sueños moribundos.