startpink18
Poeta fiel al portal
Soñé que crecían flores y maleza en árida tierra,
yacía en el borde una figura de piedra,
tenían grabadas unas ilegibles letras
y un hombre estaba en medio de la escena.
Abro mis ojos invadido de una terrible perplejidad,
veo una negra silueta posada en el vitral,
giro mi vista hacia ambos lados
y frente a mi veo al dueño de la sombra del vitral.
¿De qué lugar insólito y remoto pertenecerá
este bellísimo hombre? ... ¿De mis sueños? ...
¡No puede esto posible ser!
Inunda mis sentidos una sutil fantasía ...
al ver sus labios escarlata,
su piel de porcelana,
sus cabellos de seda...
mas en sus ojos hay una perturbadora extrañeza;
carecen de brillo humano,
su piel asemeja a la cera,
sus ojos me observan fijamente
y mi corazón late muy fuerte.
Su belleza es algo peculiar;
es como el tenue brillo de la luna
en una noche de tormenta impregnada
de rayos y niebla,
aquella angelical luz lunar tan misteriosa y pálida
que vive entre las tinieblas de una noche caótica y longeva.
el hermoso hombre se acerca,
mis manos ingenuamente tiemblan,
contemplo su cuerpo a través de su vestimenta
con que está cubierto.
Sus ojos carentes de vida me observan,
viene hacia mí, siento el filo de su tacón de cristal en mi pecho ...
Tal vez me mira con amor... no, posible no es...
¡No hay brillo de vida en sus ojos austeros!
No me es posible descifrar tan intrigante mirada,
mi cuerpo tiembla... el es muy bello, pero ....
¿Por qué no siento la situación como una hermosa realidad de ensueño
y veo todo como un mortífero encuentro?
Esta encantándome con sus finos movimientos
y sus frías caricias en mi cuerpo,
olfatea seguido mi piel;
tal vez le resulte dulce mi aroma...
siento un ardiente deseo,
mas sufro de un terrible tormento...
me dejaré llevar por el encanto y haré a un lado mis miedos.
La duda invade nuevamente mi sentir...
¿Quién eres tú, por qué has venido a endulzarme
con tus caricias mi sueño por ti interrumpido?
Me responde con un beso de exquisita pasión,
pero la duda no terminó.
Estoy enamorándome de él,
de sus labios, de su elocuente existencia,
de su nombre jamás dicho,
de su presencia... ya no dudaré más y me entregaré a él.
Al fin algo irónicamente bello en mi oscura vida,
el encanto de una hombre que no deseo que se vaya
nunca más lejos de mi ser,
mas deseo saber quien es... ¿Qué debo hacer?
Me toma con fuerza del torso con sus manos de hielo,
me estremezco...
Infinito sortilegio me conquista al sentir sus
rojos labios en mi piel.
De nuevo le cuestiono su identidad,
sólo para cerciorarme de la realidad;
su mirada se torna sombría,
sus ojos parecen brasas,
su rostro se ve contraído,
de sus labios salen filosos colmillos;
"Saciaré mi sed con tu sangre y sentirás el placer
al beber de tu cuerpo" - me dice tenebrosamente al oído.
Ha poblado mi ser un horror espectral,
acerca sus labios en mi cuello
y clava en el esos filosos colmillos sedientos...
Resuena desde mi garganta un fragoroso alarido,
causado por un dolor y placer indecible...
Dolor por la herida y placer porque la piel de mi cuello
por sus gélidos labios he sido corrompida,
pues he entregado al hombre la vana esencia de mi vida,
y con él mi pesar y melancolía.
Siento que la luz se escapa de mis ojos,
siento que mis sentidos se desvanecen,
que mi voz se quiebra,
que mis manos pierden la fuerza,
que el aire me abandona
y que mi alma me desampara.
En su mirada me encuentro,
es irónico el reflejo;
bebió la tristeza que yo llevaba dentro.
El no llora mi muerte,
mas se ve en sus ojos una melancolía inminente,
se aleja del lecho y me contempla una vez más muerta,
cruza el oscuro umbral y deja mi cuerpo ya mutilado
en medio de una tétrica soledad.
Ahora estoy en aquel soñado lugar,
donde flores y maleza en mi tumba yacerán
y mi nombre grabado en la piedra quedará,
ahí donde la oscura hombre me suele visitar,
y permanece frente a mi lápida
sobre del mortuorio umbral
por toda la oscura eternidad.
yacía en el borde una figura de piedra,
tenían grabadas unas ilegibles letras
y un hombre estaba en medio de la escena.
Abro mis ojos invadido de una terrible perplejidad,
veo una negra silueta posada en el vitral,
giro mi vista hacia ambos lados
y frente a mi veo al dueño de la sombra del vitral.
¿De qué lugar insólito y remoto pertenecerá
este bellísimo hombre? ... ¿De mis sueños? ...
¡No puede esto posible ser!
Inunda mis sentidos una sutil fantasía ...
al ver sus labios escarlata,
su piel de porcelana,
sus cabellos de seda...
mas en sus ojos hay una perturbadora extrañeza;
carecen de brillo humano,
su piel asemeja a la cera,
sus ojos me observan fijamente
y mi corazón late muy fuerte.
Su belleza es algo peculiar;
es como el tenue brillo de la luna
en una noche de tormenta impregnada
de rayos y niebla,
aquella angelical luz lunar tan misteriosa y pálida
que vive entre las tinieblas de una noche caótica y longeva.
el hermoso hombre se acerca,
mis manos ingenuamente tiemblan,
contemplo su cuerpo a través de su vestimenta
con que está cubierto.
Sus ojos carentes de vida me observan,
viene hacia mí, siento el filo de su tacón de cristal en mi pecho ...
Tal vez me mira con amor... no, posible no es...
¡No hay brillo de vida en sus ojos austeros!
No me es posible descifrar tan intrigante mirada,
mi cuerpo tiembla... el es muy bello, pero ....
¿Por qué no siento la situación como una hermosa realidad de ensueño
y veo todo como un mortífero encuentro?
Esta encantándome con sus finos movimientos
y sus frías caricias en mi cuerpo,
olfatea seguido mi piel;
tal vez le resulte dulce mi aroma...
siento un ardiente deseo,
mas sufro de un terrible tormento...
me dejaré llevar por el encanto y haré a un lado mis miedos.
La duda invade nuevamente mi sentir...
¿Quién eres tú, por qué has venido a endulzarme
con tus caricias mi sueño por ti interrumpido?
Me responde con un beso de exquisita pasión,
pero la duda no terminó.
Estoy enamorándome de él,
de sus labios, de su elocuente existencia,
de su nombre jamás dicho,
de su presencia... ya no dudaré más y me entregaré a él.
Al fin algo irónicamente bello en mi oscura vida,
el encanto de una hombre que no deseo que se vaya
nunca más lejos de mi ser,
mas deseo saber quien es... ¿Qué debo hacer?
Me toma con fuerza del torso con sus manos de hielo,
me estremezco...
Infinito sortilegio me conquista al sentir sus
rojos labios en mi piel.
De nuevo le cuestiono su identidad,
sólo para cerciorarme de la realidad;
su mirada se torna sombría,
sus ojos parecen brasas,
su rostro se ve contraído,
de sus labios salen filosos colmillos;
"Saciaré mi sed con tu sangre y sentirás el placer
al beber de tu cuerpo" - me dice tenebrosamente al oído.
Ha poblado mi ser un horror espectral,
acerca sus labios en mi cuello
y clava en el esos filosos colmillos sedientos...
Resuena desde mi garganta un fragoroso alarido,
causado por un dolor y placer indecible...
Dolor por la herida y placer porque la piel de mi cuello
por sus gélidos labios he sido corrompida,
pues he entregado al hombre la vana esencia de mi vida,
y con él mi pesar y melancolía.
Siento que la luz se escapa de mis ojos,
siento que mis sentidos se desvanecen,
que mi voz se quiebra,
que mis manos pierden la fuerza,
que el aire me abandona
y que mi alma me desampara.
En su mirada me encuentro,
es irónico el reflejo;
bebió la tristeza que yo llevaba dentro.
El no llora mi muerte,
mas se ve en sus ojos una melancolía inminente,
se aleja del lecho y me contempla una vez más muerta,
cruza el oscuro umbral y deja mi cuerpo ya mutilado
en medio de una tétrica soledad.
Ahora estoy en aquel soñado lugar,
donde flores y maleza en mi tumba yacerán
y mi nombre grabado en la piedra quedará,
ahí donde la oscura hombre me suele visitar,
y permanece frente a mi lápida
sobre del mortuorio umbral
por toda la oscura eternidad.