Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Sueño pesado
Despertó y todo era distinto lloró
plugo a su cuerpo tibio el tronar de petardos
estalactitas calcáreas se precipitan en sus hombros
caminó dos o tres pasos y tropezó cayó.
Cenizas de alcurnia iguales en las piras
torrentosos ríos púrpuras limpian la pátina adherida
masticas huesos perlas que tus dientes desintegran
desayuno, almuerzo, cena debocó.
Ondulantes movimientos de cintura arabesca
húmeda entrepierna, armas en ristre
otoño de hojas secas, precoces deslices
rodillas en carne viva, sangrantes suplicó.
Pesadilla trasnochada que sudorosa te despierta
vendaval de átomos que encienden las tinieblas
diatribas pronunciadas con vocales mudas
golpeó, tiró, arañó sufrió.
Esquizofrenia creadora de seres amorfos
ahíta sensación de estomago ulcerado
pretenciosa ostracista de clase subyugada
cantó, bailó, amó murió.
Despertó y todo era distinto lloró
plugo a su cuerpo tibio el tronar de petardos
estalactitas calcáreas se precipitan en sus hombros
caminó dos o tres pasos y tropezó cayó.
Cenizas de alcurnia iguales en las piras
torrentosos ríos púrpuras limpian la pátina adherida
masticas huesos perlas que tus dientes desintegran
desayuno, almuerzo, cena debocó.
Ondulantes movimientos de cintura arabesca
húmeda entrepierna, armas en ristre
otoño de hojas secas, precoces deslices
rodillas en carne viva, sangrantes suplicó.
Pesadilla trasnochada que sudorosa te despierta
vendaval de átomos que encienden las tinieblas
diatribas pronunciadas con vocales mudas
golpeó, tiró, arañó sufrió.
Esquizofrenia creadora de seres amorfos
ahíta sensación de estomago ulcerado
pretenciosa ostracista de clase subyugada
cantó, bailó, amó murió.