James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Soy de los que crean los problemas, no de los que los solucionan
En la que una fuente próxima a la sangre
aletea como una gracia en una vena voluptuosa
que en la gloria del tajo derrama todos sus placeres
viscosos.
Moría en tus sueños y no cabía en el esplendor de tus brazos y manos sin recorrido sometiendo sus caricias
Detente y mira
En la farsa mortuoria que tras la máscara de carne prevalece en la raíz de la cara
no me mires, ya ves mis mentiras
y no es libre cuando sale de la primera cárcel
Morir o matar al ruiseñor
Señor de las matas
Mañana en la guerra, la tierra mañana
Su aspecto de ilustre de la putrescencia
Su ángulo adverso de verse a los grados
Embarco a tus ojos y acojo tus rumbos al iris del mundo de agujero negro...
Peinando infinitos
Abanico de la vista en plena ecuación
Floraba en la pista su belleza muerma
Pistas de caldo del gusto listas de ingredientes
Dos dientes de ajo para ascos vampiros
Rito delirante que aguante dos noches
Dos broches del cielo, el velo y la luna
Runa de la piedra de vida en la luna
Pluma de los velos del cielo en la lengua
El cuerpo saliva de trozo de labio
la miel del sangrado por querer la piel
Y mirar lo obsceno con doble vergüenza
Esa cara tuya, de carátula leída
Mercadillo de nueces, cueces en macabro
Cabra vieja y loca, como roca y vida, de astillar de cuernos
Sangre o piel a la miel del hambre
Tarde de corregimientos, tan recogiditos
Te edito el contacto
Mira como aprieta el tenedor en el párpado para comerse el ojo... un cuervo educado, si señor
En la que una fuente próxima a la sangre
aletea como una gracia en una vena voluptuosa
que en la gloria del tajo derrama todos sus placeres
viscosos.
Moría en tus sueños y no cabía en el esplendor de tus brazos y manos sin recorrido sometiendo sus caricias
Detente y mira
En la farsa mortuoria que tras la máscara de carne prevalece en la raíz de la cara
no me mires, ya ves mis mentiras
y no es libre cuando sale de la primera cárcel
Morir o matar al ruiseñor
Señor de las matas
Mañana en la guerra, la tierra mañana
Su aspecto de ilustre de la putrescencia
Su ángulo adverso de verse a los grados
Embarco a tus ojos y acojo tus rumbos al iris del mundo de agujero negro...
Peinando infinitos
Abanico de la vista en plena ecuación
Floraba en la pista su belleza muerma
Pistas de caldo del gusto listas de ingredientes
Dos dientes de ajo para ascos vampiros
Rito delirante que aguante dos noches
Dos broches del cielo, el velo y la luna
Runa de la piedra de vida en la luna
Pluma de los velos del cielo en la lengua
El cuerpo saliva de trozo de labio
la miel del sangrado por querer la piel
Y mirar lo obsceno con doble vergüenza
Esa cara tuya, de carátula leída
Mercadillo de nueces, cueces en macabro
Cabra vieja y loca, como roca y vida, de astillar de cuernos
Sangre o piel a la miel del hambre
Tarde de corregimientos, tan recogiditos
Te edito el contacto
Mira como aprieta el tenedor en el párpado para comerse el ojo... un cuervo educado, si señor
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