Azahu
Poeta recién llegado
Yo soy adicto a la verdad
a su pinchazo violento,
ese extraño que se ha vuelto
necesario con la edad.
Como dije, a la verdad
ya no tengo vergüenza.
Debo probar cosas nuevas
para poder ser real.
Quizá adicto a la verdad,
quizá incluso a la mentira.
Es más digna la falacia
que la mente medieval.
La verdad me hace sufrir
pero me eleva hasta el cielo
cuando su néctar de fuego
barre en mi sangre los cuentos.
Distribuyo la verdad,
a la fuerza, de ilegal
y si me hacen apresar
pido al sistema penal…
Que me pongan el bozal
aporreando los pórticos,
de la moral general.
a su pinchazo violento,
ese extraño que se ha vuelto
necesario con la edad.
Como dije, a la verdad
ya no tengo vergüenza.
Debo probar cosas nuevas
para poder ser real.
Quizá adicto a la verdad,
quizá incluso a la mentira.
Es más digna la falacia
que la mente medieval.
La verdad me hace sufrir
pero me eleva hasta el cielo
cuando su néctar de fuego
barre en mi sangre los cuentos.
Distribuyo la verdad,
a la fuerza, de ilegal
y si me hacen apresar
pido al sistema penal…
Que me pongan el bozal
aporreando los pórticos,
de la moral general.