Por senderos de molinos de cartón y cimientos de ubre
entre los solidarios vientos de los galgos
el suspiro a la manera del trueno blando
la frondosidad romántica
y el aliento de catedral amarilla
el compañerismo y la natación de colibríes
el alivio de ese valle de las texturas de los tabacos
los ejemplos coloridos y los tejadillos culturales
los sosiegos y los jardincillos de sombras de plata
los hormigueros cálidos que han trenzado las horas
esos atardeceres teñidos de sábado
y las temblorosas percusiones tras la hondura…
con ese sosiego que nos deja lo bueno.