Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Sonrisa anular
Sonríe la luna
con su blanca sonrisa;
imagino que es bella,
femenina y sumisa.
con su blanca sonrisa;
imagino que es bella,
femenina y sumisa.
Le dedico no una,
sino mil poesías
de tristezas y amores;
y me mira burlona
con su alma de niña,
consolando rincones;
sin saber lo que siento,
lo que sangra mi herida;
sin querer mis amores,
ni poder ser el centro
cuando hay noche y te escondes.
sino mil poesías
de tristezas y amores;
y me mira burlona
con su alma de niña,
consolando rincones;
sin saber lo que siento,
lo que sangra mi herida;
sin querer mis amores,
ni poder ser el centro
cuando hay noche y te escondes.
Indiferente a las olas
del mar cuando crece,
ignorante de todas
las alas rebeldes.
del mar cuando crece,
ignorante de todas
las alas rebeldes.
Me impregné de los ríos y mares,
me bañé en sus aguas saladas y dulces;
me picarón la avispa y la araña,
y cacé en el monte dos alacranes.
me bañé en sus aguas saladas y dulces;
me picarón la avispa y la araña,
y cacé en el monte dos alacranes.
Paseé en la montaña desnudo,
leí algún salmo al calor que es de balde;
recorrí beduino en hierbas tacañas,
ariscos los montes, y cumbres de hielo.
leí algún salmo al calor que es de balde;
recorrí beduino en hierbas tacañas,
ariscos los montes, y cumbres de hielo.
Dormí en la humedad pirenaica,
medité bajo el cielo estrellado;
escuché el sonido del ave voltaica
que traspasa las nubes y rompe los cielos;
viajé a un lugar de estampa galaica,
nada que ver con la fama del negro.
medité bajo el cielo estrellado;
escuché el sonido del ave voltaica
que traspasa las nubes y rompe los cielos;
viajé a un lugar de estampa galaica,
nada que ver con la fama del negro.
Vi las putas tras los cristales,
la droga a mi servicio;
no encontré los llamados arrabales,
ni quise saber del ángel malicio.
la droga a mi servicio;
no encontré los llamados arrabales,
ni quise saber del ángel malicio.
Observé luchas del lagarto y la víbora,
la lid escorpión por ser dueño del suelo;
mordí regaliz y caña de azúcar,
comprendí la labor de toda termita
y cambié de color oxigenándome el pelo.
la lid escorpión por ser dueño del suelo;
mordí regaliz y caña de azúcar,
comprendí la labor de toda termita
y cambié de color oxigenándome el pelo.
Vi las cruces, pisé las rayas,
me tocó la medusa
que me inflamó las espaldas;
me corté el talón con la piedra marina,
la sangre salió en su pureza divina,
y en la sal que para todo se usa,
se curó la herida que escalda
porque en viva natura está viva,
y espera a la muerte
aguijón de la guarda.
me tocó la medusa
que me inflamó las espaldas;
me corté el talón con la piedra marina,
la sangre salió en su pureza divina,
y en la sal que para todo se usa,
se curó la herida que escalda
porque en viva natura está viva,
y espera a la muerte
aguijón de la guarda.
Y unas luces cuyo color no conozco
asomaron en los cielos invisibles;
premonición de un futuro aficionado
a escudriñar en todo universo,
para correr a la meta el primero
y decir: "¡yo no reconozco!
esa sal fuera del salero,
que me pinta los labios de mosto
y a la vez me envenena y me muero"
asomaron en los cielos invisibles;
premonición de un futuro aficionado
a escudriñar en todo universo,
para correr a la meta el primero
y decir: "¡yo no reconozco!
esa sal fuera del salero,
que me pinta los labios de mosto
y a la vez me envenena y me muero"
Acabé por hacer la maleta
y despedí a la muerte sincero;
me acompañó el ángel esteta
que no logra ser malo ni bueno.
y despedí a la muerte sincero;
me acompañó el ángel esteta
que no logra ser malo ni bueno.
Allá donde rugen los vientos,
paré por si el tiento me lleva,
y después de pasado el lamento
decidí quedarme poeta,
sufriendo en la carne que es propia,
miserias contando poemas
y letras que son sólo letras:
“la parte de una vida
que es el todo en la salida
de dos líneas indiscretas”
paré por si el tiento me lleva,
y después de pasado el lamento
decidí quedarme poeta,
sufriendo en la carne que es propia,
miserias contando poemas
y letras que son sólo letras:
“la parte de una vida
que es el todo en la salida
de dos líneas indiscretas”
Y ahora me atrapa la duda
distópica en memoria,
y no sé por ser lanuda,
si lo que fue y fui me anuda,
o alcancé la libertad
de las montañas,
donde pasea el alma y se desnuda.
distópica en memoria,
y no sé por ser lanuda,
si lo que fue y fui me anuda,
o alcancé la libertad
de las montañas,
donde pasea el alma y se desnuda.
Me contenté con descubrir,
pero sin saber;
me contenté con aludir,
pero sin meter;
me contenté con abrir,
pero nunca entré.
pero sin saber;
me contenté con aludir,
pero sin meter;
me contenté con abrir,
pero nunca entré.
Pues estaba tan contento,
que sin darme cuenta
sólo estuve monumento;
cuando se inventa
el súper ser,
detrás está la rienda,
y sólo a hombros pudo ser.
que sin darme cuenta
sólo estuve monumento;
cuando se inventa
el súper ser,
detrás está la rienda,
y sólo a hombros pudo ser.
Subí tan alto,
tan alto subí,
que vi hasta el palco,
el trono de mí;
la reina del rango
color rubí,
y yo de negro, era albo
unido a ti.
tan alto subí,
que vi hasta el palco,
el trono de mí;
la reina del rango
color rubí,
y yo de negro, era albo
unido a ti.
Traspasado el umbral del deseo,
convertido en parte galáctica,
perturbo el vacío de cielos
que ensambla el momento angular,
y en la sombra que es todo velo,
una luz es sonrisa anular.
convertido en parte galáctica,
perturbo el vacío de cielos
que ensambla el momento angular,
y en la sombra que es todo velo,
una luz es sonrisa anular.
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